¿Quién está llevando el mando de tu vida hoy?
A veces sabemos racionalmente que somos adultas, pero frente a determinadas situaciones reaccionamos desde un lugar mucho más pequeño.
Nos exigimos demasiado, sentimos que no somos suficientes, nos paralizamos, tenemos miedo de equivocarnos o reaccionamos con una intensidad que después nos cuesta comprender.
El Reencuentro es una invitación a mirar esas reacciones con mayor consciencia y reconocer qué parte de nuestra historia puede estar apareciendo en el presente.
A través de 8 pasos vas a explorar tu relación con tu niña interior, identificar patrones, escuchar lo que aparece en tu cuerpo y en tus emociones y empezar a recuperar el lugar de tu adulta.
No para quedarte atrapada en el pasado.
Sino para poder comprenderlo, integrarlo y elegir desde el presente.
¿Qué vas a encontrar?
Un recorrido práctico de autoconocimiento que combina videos breves, ejercicios de reflexión, audios guiados y una visualización de integración de 40 minutos.
Vas a recorrer:
✦ Las bases para comprender qué significa sanar e integrar tu historia.
✦ El registro de tus emociones y sensaciones corporales.
✦ El reconocimiento de quién está llevando el mando en determinadas situaciones.
✦ El diálogo con esa parte de vos que todavía necesita ser escuchada.
✦ Una visualización de reencuentro e integración.
✦ Claves para sostener este proceso en tu vida cotidiana.
✦ Un ejercicio para pasar de la reacción a la elección.
✦ Una instancia final de integración y reflexión.
También vas a poder conocer experiencias de otras mujeres que atravesaron este recorrido, como una forma de sentirte acompañada y reconocer que muchas de estas experiencias son más comunes de lo que creemos.
Este recorrido es para vos si…
Sentís que algunas situaciones del presente despiertan emociones que te cuesta comprender.
Si te reconocés en la autoexigencia, el miedo a no ser suficiente, la dificultad para poner límites, la parálisis o esas reacciones que parecen venir de un lugar más profundo.
O simplemente si querés conocerte mejor y empezar a relacionarte de una manera diferente con tu historia.
Porque tu historia forma parte de vos, pero no tiene que seguir dirigiendo tu vida.
Tu niña puede seguir existiendo.
Puede tener miedo, necesitar cuidado o querer ser escuchada.
Y tu adulta puede aprender a estar ahí para ella.
Ese es el reencuentro.





